Diciembre 09 de 2018

Buenos Aires, Argentina

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Lo que le faltaba a Scioli: prevén más lluvias intensas y ya hay alerta por inundaciones en la Provincia

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Expertos anticipan que el fenómeno de "El Niño" se hará sentir de la peor manera en los días previos al balotaje. En las zonas más complicadas tras las precipitaciones de agosto apenas se aplicaron "parches". El norte bonaerense y la cuenca del río Salado, focos de atención

Todo parece confabularse en contra del candidato presidencial del Frente para la Victoria, Daniel Scioli.

Los riesgos no sólo llegan de la mano de la coalición Cambiemos, liderada por Mauricio Macri. El actual gobernador bonaerense enfrenta otra amenaza concreta: la posibilidad de que antes del balotaje sobrevenga una nueva oleada de lluvias que, según advierten expertos, podría alcanzar una magnitud similar o superior a la que provocó inundaciones en varias zonas de la Provincia, en agosto pasado.

Los pronósticos de entidades como la Sociedad Rural Argentina, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), y la Bolsa de Comercio de Rosario, vienen alertando que el fenómeno de "El Niño", con su conocida batería de tormentas, comenzará a hacerse visible en los próximos días.

Y su impacto, advierten, podría hacer peligrar desde la siembra de soja y maíz hasta la seguridad de los habitantes de distintas zonas en territorio bonaerense.

Distintos informes técnicos a los que accedió este medio consignan que, de aquí a diciembre, será un tiempo de excesivas precipitaciones, sólo comparables a las de la campaña 1997-98, que también fue marcada por otro Niño.

"Las lluvias serán más importantes en noviembre. Lo más probable es que se retrase el inicio de la campaña agrícola pero lo más complicado es el riesgo de inundación. Hay regiones que quedaron con las napas muy altas después de la crisis de agosto. El norte de la provincia de Buenos Aires, específicamente la cuenca del río Salado, repesenta la mayor preocupación", expresó Ernesto Ambrosetti, economista jefe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), en diálogo con iProfesional.

"El mes que empieza será de lluvias intensas en determinados puntos, en niveles más riesgosos que el que veníamos teniendo. La consecuencia es que aumentará la cantidad de agua por metro cuadrado y también los vientos", agregó.

Desde la SRA anticiparon que el promedio por precipitación podría alcanzar los 300 milímetros, lo que "debe leerse como una cantidad importante por metro cuadrado".

"Si se confirma lo que se viene pronosticando, y en virtud de que una hectárea equivale a 10.000 metros cuadrados, estamos hablando de unos tres millones de litros que caerían por cada unidad de esas dimensiones. No hay superficie capaz de absorber un caudal semejante y menos con el excedente que tenemos", explicó Ambrosetti.

En tanto, Gustavo López, director de la consultora AgriTrend, destacó que "si la intensidad del Niño se cumple, entonces su impacto será mayor que en otras oportunidades. La perspectiva para los cultivos es por demás de complicada. Y ni hablar si eso lo hacemos extensivo a las ciudades ubicadas en las zonas más bajas".

Obras que no se hicieron
La cercanía de las tormentas y sus efectos tanto en las zonas productivas como en los pueblos aledaños también fue advertido a iProfesional desde la asociación de productores de siembra directa (AAPRESID), organización a la que el kirchnerismo no tuvo reparos en culpar de la última inundación.

Al igual que en aquella oportunidad, desde AAPRESID pusieron énfasis en la ausencia de obras que contengan las inminentes lluvias.

"De agosto hacia acá lo único que se hizo en la provincia de Buenos Aires fue poner parches cuando, en realidad, lo que necesitamos son planificaciones ordenadas. Noviembre será muy lluvioso y vamos a estar en una problema por el excedente hídrico", expresó ante iProfesional María Beatriz "Pilu" Giraudo, titular de la asociación.

"En suelo bonaerens, lugares como Lincoln, Chacabuco o Junín, todavía cargan con mucho excedente desde la inundación de agosto. Si llueve como pasó en agosto la inundación será inevitable. El mismo riesgo detectamos para las poblaciones de la cuenca del río Salado", alertó.

Según Giraudo, el panorama hídrico se verá agravado por la falta de siembra de los cultivos que demandan más agua. En ese sentido, la referente no tuvo reparos en cargar contra las políticas productivas fijadas por el kirchnerismo para el sector agrícola.

"Tenemos el gran problema de que las medidas vigentes para el campo desalientan los cultivos de invierno que demandan más agua. Para el control de las lluvias es fundamental contar con una buena superficie de trigo, cebada, centeno o leguminosas. Sin embargo, nada de eso se viene haciendo", dijo.

En tanto, Héctor Huergo, ex director del INTA afirmó que "cada vez que llueva con mucha intensidad y durante varios días, los pueblos se inundarán hasta tanto no se hagan obras en serio".

Alerta meteorológica
La Bolsa de Comercio de Rosario se refirió a las precipitaciones que se vienen como "súper Niño", mientras que el informe climático de la consultora Cultivar Conocimiento Agropecuario asvierte que será de los más fuertes desde el año 1950.

Según los técnicos de la entidad, este tiempo de excesos hídricos se complementará con los milímetros ya caídos hasta este momento del año, que también fueron muy importantes.

Este análisis coincide con los datos que surgen de las estimaciones del Centro Regional del Clima, de INTA, para noviembre y diciembre, y también del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

A partir de un modelo de simulación, el centro de investigación prevé precipitaciones por arriba del promedio en la gran mayoría de las zonas de la Provincia, con una probabilidad del 60 por ciento.

En el caso del SMN, éste afirma que las lluvias también superarán al promedio de la región central.

Por otra parte, el especialista en climatología agrícola de la Bolsa de Comercio de Rosario, José Luis Aiello, advirtió que "se generarán problemas de impacto por inundaciones, por anegamientos y crecidas de ríos".

El experto recordó que las precipitaciones estarán por encima de los niveles normales entre noviembre y marzo; en el NEA y la región Pampeana se verán los mayores impactos y también se dará un incremento del caudal en los ríos Paraná y Uruguay.

Pronóstico reservado
Según el trabajo de Cultivar Conocimiento Agropecuario, INTA prevé para el mes próximo "un probable escenario de precipitaciones por encima (zona central) a muy por encima (hacia el este) del promedio en gran parte del área agrícola".

Este aspecto complicará la situación de la provincia de Buenos Aires que, según la organización, hoy ostenta una reserva de agua en suelo cercana al 100 por ciento sin considerar la presencia de napas.

Un gráfico de Cultivar refleja la carga de los suelos:




El relevamiento también expone mediciones de la entidad norteamericana IRI (Instituto Internacional de Investigaciones en Clima y Sociedad), que destaca una concentración de lluvias por encima de lo normal en igual lapso:



La perspectiva para el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) también plasma un escenario preocupante:



 

Cultivos, en la balanza
Giraudo, de AAPRESID, también advirtió sobre los riesgos que corren los cultivos por las cercanas precipitaciones.
  
"El 80% de la actividad que se haga entre noviembre y enero será siembre de soja. Y la primera quincena de noviembre es clave para alcanzar los mejores rendimientos. Hay que ver cómo operan las lluvias, porque en la Provincia faltan obras que ayuden a contener cualquier exceso de lluvias", comentó a iProfesional.

Fernando Vilella, ex subsecretario de Asuntos Agrarios bonaerense, reconoció las posibilidades de inundación crecientes en torno a las áreas bonaerenses más bajas, aunque también marcó que en años de Niño "los rendimientos suelen ser superiores".

"En general, los años de El Niño son de rendimientos que van de medios a altos. El inconveniente es que nunca faltan áreas que se inundan. Sobre todo, las marginales. Hacia adelante habrá meses de mucha precipitación en un contexto donde los perfiles de suelo están muy cargados con peligro de inundación", declaró a este medio.


Todo esto, en pleno contexto electoral, implica la peor de las pesadillas para Scioli, que además de ser candidato, sigue siendo responsable de la gestión en la Provincia. 

A días del balotaje, el recuerdo de lo ocurrido en agosto de este año llena de nuevos nubarrones el horizonte del candidato del Frente para la Victoria. En dicho mes las intensas lluvias obligaron a evacuar a más de 10.000 personas mientras que unos 40 municipios provinciales acabaron con buena parte de sus superficies bajo agua.

Las cuencas afectadas fueron la de los ríos Arrecifes, De La Plata Inferior, Salado, Areco, Luján, Matanza, y De La Plata Superior.

Algunas de las principales localidades que sufrieron el flagelo: Luján, Lobos, San Antonio de Areco, Salto, La Matanza y Arrecifes. También se registran inundaciones en Balcarce, Berisso, Bragado, Campana, Capilla Del Señor, Capitán Sarmiento, Castelli, Chacabuco, Chivilcoy y Escobar.

A esa nómina también hay que añadir a Exaltación De La Cruz, Lomas de Zamora, Irala, Mercedes, San Miguel del Monte, Pila, Pilar, Quilmes, Saladillo, General Viamonte, Zárate, Pergamino y 25 de Mayo.

El agravante fue que justo en el momento más crítico, Scioli estaba de viaje en Italia. Y si bien el candidato anticipó su regreso a la Argentina, el daño a su imagen ya estaba consumidado.

De hecho, la entonces candidata por la gobernación, María Eugenia Vidal, fue protagonista cuando -vestida con campera y botas- recorrió las zonas más afectadas, "invadiéndole" el territorio al sciolismo

Para los politólogos, esta actitud proactiva ayudó a consolidar aun más a Vidal, que terminó derrotando a Aníbal Fernández.

Por estos antescedentes es que Scioli no sólo está mirando las encuestas. También está observando todos los días el pronóstico del tiempo. 

Por Patricio Eleisegui para iProfesional



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